Reiki y cáncer

  1. Introducción:

 

“Reiki y cáncer” nace de la necesidad de compartir lo poco que he podido descubrir sobre esta enfermedad y la combinación (o no) de tratamiento convencional y Reiki. Digo “ o no” porque algunos pacientes se niegan a tratarse mediante quimioterapia u otros, ya sea porque la enfermedad tiene pocas esperanzas de remitir o porque la persona no quiere, sin más. Respeto, ante todo, siempre.

 

Reiki NO cura un cáncer. Si un cáncer remite es por otros factores, principalmente por la estimulación, con Reiki u otras técnicas, del sistema immune del paciente, que es quién curará el cáncer. Y el consiguiente cambio de actitud o estilo de vida del paciente, para evitar la reproducción de la enfermedad, con ayuda o sin de tratamientos convencionales. Mi opinión sobre si los tratamientos médicos actuales para con el cáncer son o no son adecuados no tiene ninguna importancia porque es eso, una mera opinión y nada tiene que ver sobre Reiki en pacientes oncológicos.

 

Es aquí dónde centro mi atención: en la eficacia de Reiki como paliativo a los efectos secundarios de los tratamientos farmacológicos (quimio, radio terapia, entre otros), en la inestimable ayuda que nos aporta para estimular el sistema inmunológico, y el trabajo interior que se derivará junto con el paciente, ya sea para cambiar hábitos de vida poco saludables, actitudes, superación de estrés post traumático, afrontar la noticia de la enfermedad, acompañar al enfermo terminal, a su familia, etc.

 

Es decir, la terapia con Reiki en casos de cáncer no se limitará a sesiones de imposición de manos únicamente, sino en imposición con una clara intención (reducir efectos secundarios, estimular el sist. Immune..) , en posiciones muy especificas, charlas y elaboración de un buen historial médico y “emocional” del paciente, y en su participación activa (lo que permita su estado anímico y de salud en general). NUNCA, repito, NUNCA diremos ni aconsejaremos ni insinuaremos a un paciente abandonar una medicación o tratamiento médico. MÉDICO: nosotros NO somos médicos. Trabajamos con una técnica COMPLEMENTARIA, no alternativa. Somos terapeutas, no médicos.

 

2- Qué es el Cáncer.

A grandes rasgos y personalmente considero el cáncer como una enfermedad autoimmune. Como una diabetes I, una tiroïdits de hashimoto, etc.

Porqué? Pues porque enfermedad autoimmune puede significar dos cosas. O bien que el propio sistema immune ataca a tejidos, órganos o células del propio organismo sanos (o agentes externos inocuos, como en el caso de las alergias) o bien, en caso de enfermedad, el sistema immune “pasa” de actuar o no detecta las células anormales. Digo “pasa” porque, en condiciones normales cualquier célula tumoral y/o cancerígena es eliminada por nuestro sistema immune, diariamente.

 

En un cáncer hay una mutación celular y como tal las defensas del cuerpo deberían identificar esa mutación como antígeno (antígeno: “anti”, del griego αντι- que significa ‘opuesto’ o ‘con propiedades contrarias’ y “geno”, de la raíz griega γεν, generar, producir; que genera o crea oposición; es una sustancia que desencadena la formación de anticuerpos y puede causar una respuesta inmunitaria).

 

Volvamos a lo dicho anteriormente. Hemos comentado que una enfermedad autoimmune se da o bien porque nuestro sistema immune nos ataca directamente o bien porque frente a una enfermedad no actúa o no lo hace como debería.

Bien. A mi modo de ver y comprender, en el primer caso tenemos un sistema immune agresivo y hiper excitado y en el otro uno suprimido o ineficaz.

Si traslado esto a un nivel superior tengo a alguien que se auto destruye (o suicida) y a otro que pasa de actuar, que está deprimido (entiendiendo “deprimido” como carente de energía, aislado, apático, sin ganas ni motivación).

Para mi un cáncer es un terrible conflicto interno (agravado o no por una tendencia genética a desarrollar esa enfermedad), como cualquier otra enfermedad autoimmune. Dependerá de las zonas afectadas que tengamos más o menos información sobre ese conflicto.

 

¿Es necesario saber la causa de la enfermedad, la causa de ese conflicto, para poder tratar a un paciente oncológico? No. Con Reiki tenemos una poderosa herramienta para poder ir a la causa de ese conflicto y sanarlo.

OJO: digo sanar EL CONFLICTO DETONANTE, NO EL CÁNCER.

 

“Esta no quiere mojarse” pensaréis algunos. No es eso. Es que no es suficiente con sanar la causa detonante de un cáncer para sanarlo. Es indispensable, pero no suficiente. Me explico.

 

Imaginemos una persona que toda su vida la ha dedicado a ayudar a otros (cuidar de los hijos, de un hermano enfermo, después de unos abuelos…). Y se ha olvidado de sí misma y no acepta ayuda externa ni se deja ayudar. Muere su marido y al año le detectan un cáncer en la mama derecha.

Muchos pensarían “ claro, muere el marido y esa pérdida es la causa del cáncer de mama”. No; es el detonante. El efecto disparador de algo que ya se estaba gestando años antes.

Un cáncer acaba inhabilitando (según su tipología, pero normalmente con quimio o radio terapia, al menos unos días, la persona está fatigada y necesitará ayuda). Podemos sanar el detonante, podemos ayudar a esa persona a aceptar su temporal minusvalía, su necesidad de ayuda, podemos reducir los efectos secundarios del tratamiento convencional…pero si ella no se permite ser ayudada, comprender que ahora le toca a ella , que es necesario que aprenda a delegar….Puede que el cáncer temporalmente remita incluso, pero volverá a aparecer casi seguro.

 

Otro ejemplo. Una persona agredida sexualmente de joven, en la madurez imaginemos que desarrolla un cáncer en el páncreas (muy letal) o el hígado. La rabia que por dentro destruiría a su agresor la está destruyendo a ella. Incapaz de poder drenarla o gestionarla.

Trabajamos con ella profundamente, llegamos a esa causa primigenia y acaba sanando ese dolor y perdonando a su agresor. El paciente se cura? Depende. De lo afectado del órgano. Pongamos que se cura porque era un cáncer muy localizado y incipiente (aunque cabe tener en cuenta que en un hígado o páncreas el tema se complica). Ya está? Hemos acabado nuestra labor? No.

Después de un tratamiento prolongado de quimio y/o radio terapia el sistema inmunológico de un paciente queda profundamente mermado, suprimido. Un simple resfriado puede matarlo. Y su sistema inmune puede tardar hasta cinco años en recuperarse totalmente.

 

Esto, desgraciadamente, lo aprendí perdiendo a una paciente después de superar un cáncer completamente. Dejamos el tratamiento, felices, lo habíamos superado!!

Al mes moriría de una neumonía. Fue una dura lección. No hay que bajar la guardia. Superar un cáncer es un gran paso. Pero sólo eso. Un paso. Aún nos quedará recorrido.

 

Marta Darnés.

Profesora Reiki Ryoho, Terapeuta Constelaciones Familiares y Sistémicas, Astrología Oriental, Zooterapia, Arteterapia, Teatro Terapéutico

Especialista Reiki y Oncología, Creadora Cursos Reiki para niÑ@s, Reiki y Animales.

Escritora libro El pequeño Reikidoka

 

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